Los devastadores terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela el pasado miércoles han dejado una trágica cifra de 1.430 fallecidos y 3.238 heridos. El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, confirmó estos datos durante una alocución transmitida por el canal estatal VTV, detallando el grave impacto humanitario.
Rodríguez precisó que, además de las víctimas fatales y los heridos, un total de 3.142 familias han sido declaradas damnificadas. Hasta este sábado, las autoridades han logrado atender a 73.736 familias, concentrando los esfuerzos principalmente en el estado costero de La Guaira, ubicado al norte de Caracas, que es la zona más golpeada por el doble sismo.
La ayuda internacional no se ha hecho esperar. Un equipo de 16 médicos llegó desde Curazao para reforzar la atención a los afectados. Desde Chile, se han enviado dos vuelos de asistencia humanitaria que arribaron este viernes y sábado, respectivamente. La respuesta de Chile, que envió dos vuelos con asistencia humanitaria, evoca el apoyo brindado en otras catástrofes regionales, como el terremoto que afectó a Ecuador, donde también hubo cooperación.
En el terreno, más de 30.000 militares, policías, rescatistas, personal médico, paramédicos y psicólogos venezolanos están desplegados en las áreas devastadas. Estas acciones se suman a la movilización de más de 1.600 rescatistas internacionales que llegaron al país, según informó el viceministro venezolano para Europa y América del Norte, Oliver Blanco.
El presidente del Parlamento reiteró el llamado a la ciudadanía para evitar viajar a La Guaira de forma particular, con el objetivo de facilitar el tránsito de maquinaria pesada para la remoción de escombros y el traslado de heridos a los centros de salud de la región y Caracas. Asimismo, instó a la población a realizar donaciones en los centros de acopio habilitados y destacó que en el Poliedro de Caracas se está organizando el registro de voluntarios.
Paralelamente, el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó sobre la distribución de 2.600 toneladas de alimentos y agua potable en La Guaira durante la madrugada del sábado. La presidenta encargada también se reunió el viernes con expertos de Estados Unidos para evaluar y coordinar las operaciones de rescate y la asistencia a las víctimas.
Miles de venezolanos participan activamente como voluntarios en las labores de rescate en las edificaciones dañadas, organizando colectas de insumos y gestionando el traslado de donaciones a diversas zonas de Caracas y La Guaira. Estos eventos recuerdan a movimientos telúricos previos en el país, como el sismo de magnitud 6,3 registrado hace unos años, aunque el impacto de los actuales terremotos es significativamente mayor, demandando una respuesta a gran escala y la solidaridad de la comunidad internacional.
