¿Qué sentido tiene un superdeportivo sin una versión descapotable? Ninguna, porque aquellos que se hagan con una unidad coupé no podrán ir a cielo descubierto y los más bohemios no podrán presumir de melena al viento. Este razonamiento es el que han debido de hacerse los responsables de Bentley a la hora de lanzar al el Continental GT Speed Convertible. Pero cuidado, que este modelo es como el «Dr Jekyll and Mr Hyde».

Para darse cuenta basta con echar un ojo a su imagen, pues se mantiene fiel a la que luce su hermano cerrado. Los cambios que recibe son los lógicos para un cabrio, aunque tampoco se olvida de estrenar elementos diferenciadores. Los ingenieros de la firma británica han aprovechado para introducir una serie de mejoras en su chasis. Eso, por no hablar de su exclusivo interior, verdadero centro de atención del Bentley Continental GT Speed ​​Convertible.

El Bentley Continental GT Speed ​​Convertible prescinde del techo, pero no de la deportividad

Estéticamente hablando, el Bentley Continental GT Speed ​​Convertible estrena una parrilla oscurecida. La vista lateral también recibe cambios, con unas molduras en el mismo tono. Como colofón tenemos unas llantas de aleación forjadas de 22 pulgadas disponibles en tres colores: Dark Tint, Bright Silver y Black Gloss. Por su parte, la capota está disponible en 7 tonos (incluidos el negro, azul, burdeos y gris) y se abre y cierra en 19 segundos.

De puertas adentro el Continental GT Speed ​​Convertible disfruta de los mejores acabados. El forro de la capota está disponible en ocho tonos, con los New Red y Magnolia como novedad. La tapicería de cuero y Alcántara que viste los asientos está disponible en 15 colores principales y 11 secundarios. En cuanto a adornos para el salpicadero, los clientes pueden elegir entre materiales como la fibra de carbono, piano black o madera de eucalipto.

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Bentley Continental GT Speed: 660 CV de potencia y deportividad bruta

Por último debemos hablar del tren motriz que anima al Bentley Continental GT Speed ​​Convertible. Como era de esperar, emplea el bloque 6.0 litros W12 Twin-Turbo. La potencia se mantiene en unos generosos 660 CV y 900 Nm de par máximo. Para su gestión confían en una avanzada transmisión automática de 8 velocidades con un modo Sport. Además, cuenta con ayudas como dirección a las cuatro ruedas o un diferencial trasero electrónico.

En la dotación tampoco faltará una suspensión neumática activa con amortiguadores regulables, un sistema de control antivuelco o un calentador para el cuello. Opcionalmente hay disponibles unos frenos de cerámica y carbono de alto rendimiento. Por ahora no sabemos cuáles serán sus precios, pero lo que está claro es que será muy superior que su hermano coupé.

Fuente – Bentley

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