Poco a poco las piezas que forman la historia del Hyundai Kona N se van acomodando en el tablero de juego. La casa surcoreana sabe que el público está deseando comprarlo y ellos, como es lógico, se están dejando querer. Crear hype es algo que ayuda a la hora de lanzar un modelo vital y este lo es por varios motivos. Entre los más importantes podemos citar el salto cualitativo que representa en aspectos como la calidad, potencia, dotación y precio.

La última vez que hablamos del ansiado Hyundai Kona N fue hace un mes. En ese momento la marca surcoreana publicó las primeras imágenes oficiales de la versión más potente de este SUV. Anteriormente, supimos cuál será la gama de motores que darán forma a su oferta, pero hubo algún detalle que nos bailó. Para ser exactos, uno que tiene que ver con el bloque y la transmisión que lo animarán. ¿Sabes cuál es…? El 1.6 T-GDI parece que no…

El nuevo Hyundai Kona N estrenará un bloque 2.0 T-DGI y una transmisión N DCT de ocho velocidades

En esta entrega de las historias del Hyundai Kona N, toca mencionar su nuevo motor y transmisión. Como suele ocurrir en los modelos de altas prestaciones, estará asociado a uno de elevado rendimiento. Hasta ahora pensábamos que el SUV asiático emplearía el conocido 1.6 T-GDI y la caja DCT con 7 relaciones y doble embrague que está en la gama. Sin embargo, no será así, pues hará uso de un motor de nuevo desarrollo que ya está en otros modelos.

Nos referimos al 2.0 T-GDI con 280 CV y a la transmisión N DCT de doble embrague y ocho relaciones. Para quienes no la conozcáis, no es más que una versión mejorada de la 8DCT que montan varios productos de Hyundai. En este caso, ha recibido cambios para mejorar su fiabilidad en un uso deportivo. El más importante tiene que ver con la llegada de dos bombas de aceite eléctricas para lubricar y mejorar la refrigeración de sus componentes.

En segundo lugar hay tres modos diferentes de uso: N Grin Shift, N Power Shift y N Track Sense Shift. El primero empuja el motor y la transmisión al máximo nivel durante unos 20 segundos. Es una especie de «overboost» que para volver a usar el conductor tendrá que esperar 40 segundos. El modo N Power Shift se activa cada vez que el conductor usa más del 90 por ciento del acelerador. Este mitiga la pérdida de par al cambiar de relación.

Por último está el modo N Track Sense Sifht. Este se activa automáticamente cuando detecta que la conducción es deportiva. Así, selecciona la marcha en el tiempo más óptimo para mejorar el rendimiento en cada situación. Para evitar que la transmisión colapse, el software no permite cambios en cierto rango de revoluciones. Y hasta aquí podemos leer, pues Hyundai nos emplaza a una nueva entrega para conocer más detalles del Kona N.

Fuente – Hyundai

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